Delia Sara Maldonado: 99 años de dicha familiar

Delia Sara Maldonado: 99 años de dicha familiar

Nació en Mucuchíes a las siete de la mañana del 5 de febrero de 1920, en la casa materna y entre los avatares de una familia andina campesina.

Creció en Guaraque, y recorrió la geografía merideña hasta llegar a la Mérida de finales de la década de los años 30. Una vida llena de esfuerzos, sacrificio, trabajo y amor familiar. 11 hijos, 30 nietos, más de 40 bisnietos, 5 tataranietos in creciendo, una amplia familia, formada con el acento en la honestidad por Delia Sara Maldonado, génesis y ejemplo para todos.

Tu herencia la conciencia familiar de tener que trabajar por salir adelante cada día, sin descanso, con la satisfacción de poder caminar con la cara en alto por el esfuerzo honesto.

Aún guías con ideas claras sobre el quehacer de la vida a la familia, por muy cerca o lejos que se encuentre tiene presente tus pensamientos y maneras de ser. Merideña testimonio de la Venezuela que se desarrolló en el siglo XX y camina con muchas dificultades el siglo XXI.

Un millón de felicidades en tu cumpleaños. Miles de experiencias e historias vividas, contadas y por contar.

Gracias por tu vida, origen de la nuestra. Tus enseñanzas son guía en nuestro diario recorrer. Eres un estímulo para luchar por un mundo mejor aún por construir.

Tu familia, Belén, toda Mérida, y en cada lugar del país y del planeta donde tus semillas siguen germinando, estamos de fiesta.

Julio Alexander Parra Maldonado

Mérida, 5 de febrero de 2019

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Columna para cantar. Por Luisa Pernalete @LuisaConPaz #FelizNavidad

Hagamos las paces

Columna para cantar

Por Luisa Pernalete.  13/12/18

Es posible que más de uno diga que el país no está como para  cantar, pero en cambio yo creo que mientras peor está la situación, más necesitamos de ánimos para seguir. Además, los respiros son necesarios y uno puede tener esperanza con cable a tierra. Cantar en navidad puede servir para expresas nuestros deseos – una manera de decir que esperamos lo que hoy no tenemos – es una buen amanera de desear cosas buenas para otros, lo cual nos hace más humanos y más  cristianos, es una buena manera de permitir que el Niño Jesús nazca entre nosotros, tan necesitados de ternura, humildad y “regalos”.

Les comparto mis estrofas de este año. Seguro que tendrá alguien en su entorno que toca el cuatro, otro sacará una lata como tambora, y como dice una canción “cualquier cosa sirve de maraca“, pero la alegría la pone usted.

Puede cantarlas con música de parrandas, como Córrela Córrela, o con la de aguinaldos tradicionales como Corre Caballito, y algunas hasta con Fuego al Cañón, que todo el mundo sabe. Algunas las repito todos los años, como estas:

“Esta es la parranda /de Fe y Alegría/ que canta aguinaldos/ de noche y de día// Ahí viene Jesús/ con José y María/ y pide su cupo/ en Fe y Alegría// y otras deseando paz y cese de la violencia.

El Ángel Gabriel/ alzando sus alas/ dice “Ya está bueno/ recojan las balas//

Lo leí en el tuitter/ el Ángel Gabriel/ suelten esos puños/ y pórtense bien

Palabras bonitas/traen en el morral/ todos esos niños/ que van al portal.

Al Niño le pido/ en la Navidad/ que sembremos todos/ solidaridad

Los Tres reyes Magos/ parecen hermanos/ dicen que defienden/Derechos Humanos

Pero también están las nuevas, las que tiene que ver contra el Arco Minero y a favor de la naturaleza, que también es nuestra hermana, como diría San Francisco y nos lo recuerda el Papa. Pueden cantarla con esa parranda tan animada: Al llegar aquí, me saco el pañuelo para darle a todos Feliz Año Nuevo. Pero hágalo con este coro y estas estrofas.

Coro: Al llegar aquí, al llegar aquí, digo lo que quiero, que paremos todos al Arco Minero.

Estrofas:

Yo no quiero oro/ yo quiero alegría/ pero para eso/ No más minería//

Dijo el Niño lindo/ con mucha firmeza/ Hay que defender/ a la naturaleza

Lo leí en el Facebook/ de José y María/ El agua se acaba/ con la minería

Dicen los yekuanas/ también los kariñas/ El Arco Minero/ no trae más que riñas

Y luego, estas otras que nos permiten protestar “pacíficamente y sin armas”, tal como lo dice la Constitución, y que es un derecho (Artículo 68)

Al Niño le pido/ en esta oración/ Que venga y proteja/ la Constitución

El Ángel Gabriel/ oiga mis lamentos/ y que el Presidente/ no hable más de aumentos

Les digo señores/ yo no quiero petros/ lo que me interesa/ es que funcione el metro

Al Niño Jesús/ pido en oración/ que se pare pronto/ la hiperinflación

El Niño Jesús/ desde el firmamento/ repartió a los niños/ los medicamentos

El Ángel Gabriel/ se fije en mis males/ y dote de equipos/ a los hospitales

Al Niño Jesús/ pido en oración/ no mueran más niños/ por desnutrición

Para Maracaibo/ en la Navidad/ ruego les devuelvan/ la electricidad

Allá vienen Gandhi/ con King y Mandela/ como hay apagón/ se alumbran con vela

San José y María/ también caminantes/ van acompañando/ a hermanos migrantes

Y termine usted su parranda, con Fuego al cañón, per con esta letra:

Qué pelazón/ que pelazón/ Ya no nos alcanza/ pal pan de jamón

Estos soberanos/ están devaluados/ Por más que trabajo/ no da pal mercado

Y disculpen esta “disgresión”: Traigan las hallacas/ y también tamales/ para que en enero/ gane el Cardenales

Y finalmente, recuerde que Yo no soy Ministra/ de la economía/ pero con mis versos/ reparto alegría.

Luisa Pernalete @LuisaConPaz

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San Romero de América — Por Antonio Pérez Esclarín

El pasado domingo, 14 de octubre, el Papa  Francisco, canonizó a siete cristianos ejemplares, que decidieron seguir con radicalidad a Jesús y su proyecto de amor, y se entregaron a vivir  defendiendo la vida,  dando la vida.  Entre ellos, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador,  voz del pueblo sin voz, grito aguerrido y valiente para denunciar los abusos e injusticias  de un Gobierno a favor de un grupito de privilegiados que vivían de espaldas a las mayorías empobrecidas del pueblo salvadoreño.

Oscar Arnulfo, el segundo de ocho hijos de una familia salvadoreña muy pobre, nació el 15 de agosto de 1917.  De carácter reservado y muy tímido, ingresó en el seminario en 1931, pero tuvo que abandonarlo para trabajar con sus hermanos como obrero en unas minas y así  ayudar económicamente a la familia.  Cuando pudo, volvió a ingresar en el seminario y se ordenó de sacerdote en 1942. Fue párroco  primero en Amorós, luego en San Miguel, donde durante 20 años realizó una notable labor apostólica.

Su nombramiento primero como Obispo y luego como Arzobispo, fue una desagradable sorpresa para los movimientos católicos más progresistas,  pues consideraban a Monseñor Romero demasiado conservador.

Unas pocas semanas después de su nombramiento como Arzobispo, el 12 de marzo,  fue  asesinado su amigo el jesuita Rutilio Grande, que trabajaba en la concientización y organización  del campesinado. El recién electo arzobispo instó con fuerza  al presidente Molina a que investigara y castigara a los responsables  de su muerte  y ante la pasividad del gobierno y el silencio de la prensa amordazada por la censura, amenazó con el cierre de las escuelas católicas y con la ausencia de la Iglesia  en los actos oficiales.

Desde ese momento, su compromiso con el pueblo va a ser cada vez más sólido y radical. Como él mismo declaró: “Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado. El evangelio me impulsa a hacerlo y en su nombre estoy dispuesto a ir a  la cárcel y a la muerte”.

La homilía del 23 de marzo de 1980, supuso su sentencia de muerte. En ella levantó su voz valiente para pedirles a los militares que dejaran de matar a sus hermanos y  obedecieran la orden de Dios de “No matarás”, frente a las órdenes de sus superiores.  A las 6,25 de la tarde del día siguiente, 24 de marzo, fue asesinado por un francotirador  mientras celebraba la misa en la capillita del hospital. Antes había dicho: “No creo en la muerte sin resurrección. Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Ojalá que el ejemplo y la bendición de  Monseñor Romero nos de fuerzas para trabajar con vigor por una Venezuela reconciliada, justa y próspera, donde todos vivamos con dignidad y libertad.

Recirculado desde San Romero de América — Antonio Pérez Esclarín

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Razones por las que estar en Twitter (+VIDEO) Con Alfredo Vela #socialmedia @alfredovela

Un vídeo con Razones por las que estar en Twitter.

Origen: Razones por las que estar en Twitter (vídeo) #socialmedia

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Mis hijos ya no son venezolanos…

mis hijos ya no son venezolanos

 

 

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