Cuidado con el Mercurio: inclusive con los “usos aceptados”

Cuidado con el Mercurio: inclusive con los “usos aceptados”

 

Pablo Kaplún. Geografía Viva.

Julio Alexander Parra. Cátedra de la Paz ULA.

 

En materia ambientalista y de salud pública existe mucha desinformación en temas específicos que aún no se abordan en el país. Este es nuestro aporte para el inicio de una discusión necesaria que conduzca a soluciones integrales de los problemas que enfrentamos.

 

Es bastante conocido como el contacto con la piel y la ingestión de mercurio ocasiona afecciones a la salud humana; igual al ambiente, en especial a la fauna acuática. Queremos precisar elementos para informar de los peligros de la minería del mercurio, su utilización y comercialización; inclusive los alertas lanzados por la utilización de derivados orgánicos del mercurio como conservantes en vacunas pediátricas.

 

La humanidad usa el mercurio desde hace 2000 años. Es un metal pesado que puede trasladarse grandes distancias una vez que es expuesto a la atmósfera, y al asentarse en medios acuáticos se transforma en metilmercurio. Esta potente neurotoxina contamina peces y otros animales. Luego en los humanos al formar estos parte de su dieta. Afecta el sistema nervioso, riñones e hígado. Ocasiona trastornos mentales y daños en el sistema motor, sistema reproductor, en el habla, la visión y el oído. También es posible su contaminación por contacto con la piel e inhalaciones de gases, producto del uso en procesos industriales. Hay reportes de varias partes del mundo de comunidades gravemente dañadas por contaminación con mercurio, con casos de muerte. Para completar el mercurio no desaparece del ambiente, permanece donde sea depositado, aumentando el nivel de contaminación con el paso del tiempo.

 

Actualmente se emiten 2500 toneladas al año de mercurio al ambiente. En los países industrializados se adelantan estudios para su control y sustitución en los procesos donde sea posible. Estas restricciones, además de su baja rentabilidad económica; conlleva a que buena parte de la producción termine en los países del sur. En países no desarrollados, el sur del planeta, estamos más expuestos a esta contaminación; no tenemos normativa que regulen la materia ni hay control de sus emisiones al ambiente. En los países pobres las emisiones se incrementan entre un 2,5 y 4,5 % cada año.

 

En el año 2003, el Programa del Medio Ambiente de Naciones Unidas PNUMA realizó la “Evaluación Global del Mercurio”, concluyendo que “se está lejos de conseguir un compromiso internacional que afronte la contaminación con mercurio implementando medidas obligatorias que detengan la minería, uso y comercio del mercurio y destine los excedentes y residuos a un almacenamiento seguro y permanente”. La Unión Europea tiene una directiva para detener el consumo y comercialización en 2011. Ya grupos ambientalistas y movimientos sociales realizan acciones para incluir estos acuerdos en la agenda política mundial. Preguntamos entonces: ¿Qué estamos haciendo en Venezuela para abordar está situación?

 

En Venezuela (como en otros países del sur) se utiliza como un elemento fundamental para la explotación de oro. Ya han se han hecho innumerables denuncias en este sentido, en especial sobre consecuencias mortales o altamente nocivas para pobladores de las zonas de explotación aurífera, pues se ha comprobado a los peces como portadores efectivos de la contaminación que el mercurio genera, lo cual se suma al grave error que constituye para el Estado venezolano, seguir propiciando la explotación del oro en la Serranía y Selva de Imataca, Cuencas de La Paragua, El Caura. Sobre la problemática que estas explotaciones afectan a la cuenca del Caroní (una de las más vitales del país por la presencia de represas hidroeléctricas), el Ministerio del Ambiente recientemente está haciendo grandes esfuerzos por poner coto a la explotación minera allí pero aun queda tarea pendiente en este aspecto.

 

Pero hay otro aspecto que debe ser de rápido abordaje por las autoridades de salud pública en el país. La utilización de derivados orgánicos de mercurio utilizados en vacunas pediátricas como conservantes. En Europa y Estados Unidos, ya se han reportados casos de neurotoxicidad tras la aplicación de estos preparados en infantes, surgiendo una exigencia de revisar los “beneficios” y “consecuencias” de las vacunaciones sistemáticas, que acostumbramos desde hace décadas en la mayoría de los países del mundo.

 

Hay reportes que relacionan riesgos múltiples y complejos de la utilización en general de las vacunas, y en particular los relacionados a la presencia de mercurio en ellas. La complejidad de los efectos adversos no es sólo con la naturaleza de ese fármaco excepcional llamado vacuna en el que encontramos antígenos (bacterias, virus), conservantes (mercurio), adyuvantes (aluminio) y otras sustancias. También es con las características del método, entre las que destaca la administración de vacunas combinadas (3, 4, 5, 6 ó 7) a edades muy tempranas; aumentando la concentración del mercurio en el cuerpo de los niños.

 

Señala el Doctor Juan Manuel Marín, especialista español en problemas de la vacunación, que “a la vacuna Triple Vírica se le considera una droga de alto riesgo en relación a las trombocitopenias (bajada de plaquetas) y también se la relaciona con síndromes autistas y enfermedad inflamatoria intestinal; a la vacuna contra la tos ferina se la ha relacionado con muerte súbita del lactante, con afecciones neurológicas y respiratorias; la antihepatitis B, con esclerosis múltiple y otras afecciones neurológicas; a la vacuna contra la difteria se la relaciona con síndromes nefróticos”.

 

Consideramos que se debe informar sobre los posibles efectos adversos de estas vacunas y su alcance limitado en cuanto al beneficio que reporta, para que los ciudadanos decidan su opción sanitaria con conciencia. Reflejamos las recomendaciones hechas por un grupo de expertos en Pharmaceutical Care España 2000, como conclusión a una valoración de la seguridad de las vacunas por su contenido en Timerosal como conservante, derivado del mercurio:

 

          El timerosal es un conservante potencialmente tóxico, especialmente durante los primeros 6 meses de vida.

          Es recomendable prevenir la exposición en las mujeres embarazadas al timerosal debido al rápido desarrollo del cerebro del feto, muy susceptible a la toxicidad.

          Siempre elegir alternativas exentas de timerosal; cuando esto no sea posible, seleccionar aquella presentación con menor cantidad de timerosal presente.

          Siempre vacunar, ya que a pesar de la toxicidad del mercurio está ampliamente demostrado que el riesgo de no-vacunación de los niños supera enormemente al riesgo teórico de la exposición a vacunas que contengan timerosal.

 

Es un riesgo potencial, ignorado a la hora de vacunar de manera sistemática a la población. Recordemos que para llevar y tener una vida sana tenemos que cuidar nuestro entorno. Es ilusorio pretender corregir los estragos de la pobreza con vacunas y medidas correctoras superficiales. Agua potable, alimentos sanos, mejoras en las condiciones de vida y menos cajas cargadas de vacunas es lo que precisa el país como política de salud pública. También en las vacunas hay intereses económicos que pueden estar pasando por encima de la salud de los venezolanos.

 

A esto agregamos un comentario final, ya referido a nuestra querida ciudad. En Mérida los desechos mercuriales producto de su utilización necesaria en tratamientos odontológicos generan otro factor de riesgo. No se cuenta con un adecuado sistema de disposición para desechos de clínicas y centros odontológicos, que están contaminados con mercurio producto del uso masivo de amalgamas dentales. No hay procesos especiales para el retiro, transporte y disposición final de tales desechos peligrosos. Entonces ¿qué estamos haciendo con estos residuos?

 

Hay que usar la lupa ecológica para la contaminación con mercurio, incluso a los usos aceptados que se hacen de él.

 

Los datos son tomados de:

 

MARÍN, Juan Manuel. “Los riesgos de las vacunas son múltiples y complejos” (2005). En: The Ecologist para España y Latinoamérica. Nº 21

 

SEGURA BEDMAR, María et al. “Evaluación de la seguridad de las vacunas por su contenido en timerosal” (2000) En: Pharmaceutical Care España; 2: 432-439

 

www.vacunacionlibre.org

Texto escrito en 2007, publicado en la prensa regional, y que por su actualidad e importancia reproducimos de nuevo, por esta vía. Saludos amigos y amigas.

 

Desde Mérida

 

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Acerca de Julio Alexander

Educador y Promotor Comunitario. Aficionado a la literatura, enamorado de Venezuela, con experiencia de trabajo y desarrollo de proyectos en comunidades populares, amante de la naturaleza.
Esta entrada fue publicada en Salud y bienestar. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cuidado con el Mercurio: inclusive con los “usos aceptados”

  1. JAPM dijo:

    También encontramos información referida en:Campaña Internacional para eliminar el mercurio. Por Ecologistas en AcciónSaludos Desde Mérida…

    Me gusta

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