Consumo responsable: La otra cara del consumo

Consumo responsable: la otra cara del consumo

IDEAS PARA PRACTICAR EL CONSUMO RESPONSABLEconsumo1

En nuestra sociedad, el consumo es un factor clave, no sólo desde el punto de vista económico, sino también desde el punto de vista cultural. El acto de consumir no es arbitrario ni inocente. Muchas veces el miedo a la falta de estima social y al aislamiento lleva a los individuos a comer, alojarse y vestir, como lo hace la clase social «modelo».

Si todo el mundo consumiera de la misma manera que lo hacemos los ciudadanos de los países industrializados, se necesitarían tres planetas Tierra.

Ser críticos con nuestro consumo, informarnos acerca de las condiciones en las que ha sido elaborado un producto; reducir, reutilizar y reciclar, así como practicar un consumo respetuoso con el medio ambiente, con las personas y las culturas, son las obligaciones del consumidor.

El comercio justo humaniza las relaciones comerciales; así, los consumidores toman conciencia de la cultura, identidad, y condiciones de vida de los productores del Sur, y contribuyen decisivamente a que los beneficios repercutan en ellos y no vayan a manos de intermediarios.

Para que un producto sea considerado de comercio justo, debe estar producido en condiciones sociales y laborales dignas, ser pagado a un precio que permita la permanencia de un proyecto productivo concreto y eliminar la intermediación del proceso de distribución, ligándolo a movimientos sociales tanto en el Norte como en el Sur.

Las grandes marcas de ropa se han convertido en modernas industrias que utilizan tecnología muy avanzada, habiendo reducido en un 40% la necesidad de contratar trabajadores; asimismo, la producción se ha concentrado en diez o quince empresas de todo el mundo.

El calzado y material deportivo es un gran negocio en manos de unas pocas multinacionales europeas y americanas; sin embargo, su producción está concentrada en el sudeste asiático para aprovechar los bajos costes de elaboración que repercute en los salarios de los trabajadores.

Detrás de la falsa idea de que los alimentos transgénicos son la solución al hambre en el mundo, se esconde un afán de control y poder por parte de las grandes empresas transnacionales del sector agroalimentario, aparte de los riesgos y repercusiones, aún desconocidas, que puedan tener sobre la salud de los consumidores.

La agricultura ecológica se basa en tres premisas: Mantener o aumentar la fertilidad de la tierra de modo natural, escoger las semillas de plantas autóctonas, adaptadas al medio, y mantener la biodiversidad del entorno, de manera que los ciclos naturales puedan cerrarse, evitando plagas mediante la presencia de depredadores y asociación de cultivos.consumo2

La contaminación del agua está íntimamente ligada a la actividad industrial y agrícola, pero también a nuestra actividad más doméstica. Debemos plantearnos como problema la escasez del agua pensando siempre que el uso que le demos hoy condicionará ampliamente el de mañana.

En relación al uso de la energía nos enfrentamos al problema del cambio climático, provocado por el efecto invernadero. La búsqueda de soluciones pasa necesariamente por acabar con el despilfarro de energía, para pasar a usarla con más racionalidad y eficiencia.

Para realizar un consumo responsable es imprescindible conocer los envases de usar y tirar, valorar el impacto que su uso conlleva, y elegir aquellos que menor impacto ambiental generen.

Cada persona genera diariamente más de un kilo de basura… ¡Casi media tonelada al año!

Reduciendo el consumo, reducimos la cantidad de residuos; consume sólo lo necesario y con el mínimo envase.

Adquiriendo productos de comercio justo estamos colaborando a superar el concepto de ayuda, mediante el establecimiento de relaciones comerciales equitativas; es una forma de ir cambiando poco a poco las estructuras del comercio internacional, en favor de un intercambio más justo entre el Norte y el Sur.

No debemos olvidar que la energía que menos contamina es la que no se consume.

No debemos olvidar que la generación de basura está íntimamente ligada al nivel de consumo.

Las tres “erres”, Reducir, Reutilizar, Reciclar, por este mismo orden de prioridad, es la mejor alternativa para evitar los problemas asociados a los residuos y su tratamiento final convencional: despilfarro de recursos, contaminación ambiental y gasto económico.consumo3

Los grupos y redes de financiación solidaria juntan el dinero de los pequeños ahorradores y se lo prestan a proyectos que realicen actividades productivas o de servicio con criterios de economía solidaria.

Todas estas son anotaciones tomadas con fines educativos de:

Campaña de Consumo Responsable de Granada. Guía de consumo responsable: La otra cara del consumo.

Otros sitios relacionados:

www.consumoresponsable.com

www.consumoresponsable.org

Comercio Justo: económica y socialmente responsable Tierra Viva. Venezuela

Consumo responsable

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Acerca de Julio Alexander

Educador y Promotor Comunitario. Aficionado a la literatura, enamorado de Venezuela, con experiencia de trabajo y desarrollo de proyectos en comunidades populares, amante de la naturaleza.
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