6 indicadores de la realidad del magisterio venezolano. Julio Alexander Parra Maldonado

6 indicadores de la realidad del magisterio venezolano.

Por Julio Alexander Parra Maldonado

@Jalexp1

Entre las definiciones que da el diccionario de la lengua española para magisterio están: “cargo o profesión de maestro” y “conjunto de los maestros de una región”. Nos referiremos a ambos indistintamente.

1. El sueldo base de un maestro, cuando se haga efectivo el ajuste de 30 %, irá desde 9650 Bs para bachilleres docentes, no graduados, TSU; hasta 14900 Bs para un licenciado en educación, con posgrado y más de 21 años de servicio. A esto se pueden sumar bonos o primas por conceptos diversos (transporte, alimentación, estudios posgrado, escuela bolivariana, directivo). Solo un 10 % de los docentes reciben un salario integral superior a 20000 Bs al mes. La cesta alimentaria del país (rubros alimenticios básicos para una familia de 5 personas) hace meses que superó los 40000 Bs mensuales. Hay docentes dependientes de gobernaciones y alcaldías que no llegan ni siquiera a los sueldos señalados.

2. En teoría, un educador del Ministerio de Educación tiene una cobertura de seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad, equivalente a 30000 Bs, con una posible extensión de hasta 20000 Bs adicionales para un total de 50000 Bs. Esta cobertura es para todo el grupo familiar del maestro. En teoría, pues no funciona de manera ideal. Como referencia, hoy día en una clínica común un parto por cesárea, sin complicaciones, cuesta 70000 Bs. El IPAS ME tiene tiempo sin poder atender al docente, colapsado por uso y abuso. Alimentación, salud y vivienda son “lujos” que el educador con su salario no siempre alcanza a cubrir.

3. El 90 % de los educadores en aula, quienes imparten directamente la formación a los estudiantes, reciben menos de 7000 Bs cada quincena para su subsistencia. Un 50 % en condición de interinos, sin la estabilidad laboral mínima.

4. La calidad de la educación en escuelas y liceos deja mucho que desear. Todo producto de la “flexibilización” de los programas de formación docente, la ideologización partidista influyente en docentes directivos y supervisores, quince años sin concursos de ingreso ni de ascenso, bajos salarios, políticas educativas sin evaluación, discontinuas y poco conocidas por el personal docente.

5. La supervisión y dirección educacional está en manos de “encargados”, que no cuentan con el perfil profesional necesario, y carecen de herramientas para su ejercicio profesional. Son comunes amenazas, presiones partidistas y uso ilegítimo de su “encargaduría”. La norma legal es sujeta a la interpretación y opinión de cada funcionario. De hecho los reglamentos que deberían normar el sistema educativo en Venezuela están diferidos desde el año 2009 cuando se aprobó la Ley Orgánica de Educación. Los anteriores reglamentos y Contrataciones Colectivas son menospreciados, muchas veces obviados por desconocimiento y conveniencia.

6. Es necesaria una revisión a profundidad del sistema educativo, con los docentes sujetos responsables del proceso, que tenga como objetivo evaluar la función constitucional asignada en la constituyente de 1999. La educación “está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática”, tal como reza el artículo 102 de la Constitución Nacional.

En estos tiempos de reclamos y protestas, de anuncios y ofrecimientos; hay que levantar la mirada para buscar el camino a tomar de cara al cambio social y político que transforme el futuro nacional en uno de progreso y de ciudadanos responsables. El magisterio venezolano debe revisarse para comenzar un camino transformador y asuma su papel de formador en la sociedad democrática, justa y necesaria. La lucha no debe limitarse al salario, debe ir más allá. Debe dignificar la condición docente y dar el ejemplo claro para un nuevo rumbo nacional.

Que se den los cambios en la formación, la actuación y las condiciones socio económicas del maestro; que la sociedad reconozca, evalúe y creé las condiciones para que el potencial creador del educador tenga frutos en estudiantes que caminen en la Venezuela de progreso y democracia, de todos y para todos. (31/10/2015)

 

Acerca de Julio Alexander

Educador y Promotor Comunitario. Aficionado a la literatura, enamorado de Venezuela, con experiencia de trabajo y desarrollo de proyectos en comunidades populares, amante de la naturaleza.
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3 respuestas a 6 indicadores de la realidad del magisterio venezolano. Julio Alexander Parra Maldonado

  1. Reblogueó esto en Sinditem FENATEVy comentado:

    es momento de activar la reflexión con la acción.
    @SINDITEM

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  2. Nena Leon dijo:

    Colega muy buena reflexion para nosotros los Docentes felicito a usted y todo el equipo el apoyo que recibimos solo que me gustaría revisaranel pago las Escuela de Arte y Oficio agradecida

    L

    Me gusta

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